
La Olimpiada se va a Oriente

En los inicios del siglo pasado, llegar a ser miembro de la comunidad olímpica era aún un sueño de los chinos. Antes de 1949 los chinos participaron en las Olimpiadas en tres ocasiones, pero sin ningún éxito. A partir de ese año, el Gobierno chino envió delegaciones a cinco Olimpiadas de verano y siete de invierno, en las cuales sus atletas conquistaron un total de 54 medallas de oro. China se situó en el cuarto lugar por el total de medalla de oro en las Olimpiadas de Los Angeles, Barcelona y Atlanta.
En 1979 China recuperó su puesto legítimo en el Comité Olímpico Internacional. Entonces los círculos deportivos de China empezaron a apoyar activamente los trabajos de divulgación y promoción de la Olimpiada. Uno de los contenidos más importantes de este trabajo es, respetando el principio de universalidad de los deportes olímpicos, hacer que los chinos, que representan la quinta parte de la población mundial, puedan compartir los honores y las alegrías de los Juegos Olímpicos. Beijing, ciudad con 3.000 años de historia, obtuvo, el 13 de julio de 2001, el derecho de auspiciar los Juegos Olímpicos de 2008.
China pretende aprovechar la oportunidad de los Juegos Olímpicos 2008 para hacer realidad el anhelo de convertir al país en una de las naciones deportivamente más poderosas del mundo, teniendo como metas participar en todas las competiciones, situarse en uno de los primeros tres lugares en cuanto a cantidad de medallas de oro y a total de medallas, lograr nuevas marcas en las competiciones colectivas y básicas y alcanzar un nuevo nivel y una buena imagen.